“La importancia del uso responsable del móvil en adolescentes”

FUENTE: https://www.quironsalud.es

Existe una realidad en estos momentos y es la aparición en nuestros niños y adolescentes

de nuevas adicciones relacionadas con el móvil y las nuevas tecnologías. Seis de cada

diez niños entre diez y quince años ya tienen celular propio,
aumentando el porcentaje casi al 95 % en los adolescentes de más de quince años.
No debemos pensar en el uso del móvil sólo de forma negativa: también es perfecto para

que los niños estén más tranquilos en viajes, cuando en ocasiones tenemos que

dejarlos solos, salas de espera, reuniones, etc. pero el uso excesivo o abuso del móvil

genera, aunque parezca contradictorio, un asilamiento en nuestros hijos: se relacionan menos con su entorno, con sus amigos y con sus familiares, padres y hermanos.


El móvil no debe restarles tiempo para realizar actividades saludables al aire libre, para jugar con otros niños, para
leer, estudiar o relacionarse. Hay que tener en cuenta que, según la edad y la madurez, nuestros adolescentes suelen
carecer de criterios para realizar un uso adecuado del móvil.
Debemos supervisar los servicios de las compañías telefónicas y APPS de seguridad infantil para evitar un mal uso
del móvil, pero no hay que ser inflexibles ni dictatoriales, porque nuestra mejor arma siempre es la confianza que nuestros hijos depositan en nosotros.


Usar el móvil antes de dormir disminuye su calidad de sueño.
La gran mayoría de jóvenes y adultos duermen con el móvil en la habitación. Lo usan antes de dormir, en la cama y
como despertador. Usar el móvil en la cama antes de dormir hace que el cerebro esté más activo cuando debería estar
relajándose para poder dormir bien. Disminuye por ello la calidad de sueño. Además, la luz que emite la pantalla del móvil
hace que se produzca menos melatonina, que es la hormona que ayuda a conciliar el sueño. También puede llegar a
despertarnos en medio de la noche por vibraciones o sonido. El simple hecho de tener móvil disminuye las horas de sueño y con ello la cantidad del mismo.


Tanto los niños de primaria como los adolescentes de secundaria que tienen móvil, duermen menos que los que no
lo tienen, y a la larga pueden tener un déficit crónico de sueño, con las consecuencias que ello provoca: descenso de la
atención y concentración, lo que lleva a un descenso del rendimiento escolar, cansancio, cambio de carácter, etc.


Consensuar reglas y horarios.
Es importante conformar unas reglas y normas, con unos límites de usos horarios asumidas y consensuadas del uso
del móvil entre adolescentes y sus padres.


Estas reglas estarán marcadas por la edad y madurez nuestros hijos. Debemos hacerlo responsables y que su
comportamiento adecuado los lleve a tener unos determinados y nuevos privilegios que les encamine a una autonomía.
Además, debemos de dar ejemplo sobre cómo usamos nosotros el móvil de forma racional: no usarlo a las horas de las
comidas ni cuando estemos compartiendo el tiempo con ellos.
Lo importante es enseñar a nuestros niños y adolescentes a hacer un buen uso de las nuevas tecnologías y a
relacionarse de forma adecuada con su entorno familiar y social.


AUTORA: Doctora María Luisa Mompó, responsable de la Unidad del Adolescente del Servicio de Pediatría de hospital
Quirónsalud Valencia (España).